dakonero escribió a las 22:37
Hola, les cuento algo que me pasó.
Hace un par de semanas, mientras navegaba por la Web, encontré esta imagen y no pude evitar sentirme cautivado por una mirada así de intensa. Dos ojos azules que ardían engarzados en un rostro de porcelana. Descargué la imagen y la dejé en el escritorio de mi computadora sin darle demasiada importancia. No me impresionó mucho la historia que la acompañaba.
Cuando volví de la facultad recordé ese archivo. Lo abrí y miré con atención. Pasé varios minutos observando el retrato, ensimismado, cuando de repente el hechizo se rompió; algo, algo más, pareció contemplarme por un segundo desde esos ojos pintados. Desvié la vista, un poco mareado, y al volver a observar la imagen todo había vuelto a la normalidad, si es que un rostro como ese puede considerarse normal.
Desde entonces todos los días la miro al menos un instante, curioso, embobado, tratando de desentrañar el misterio. A veces parece estar a punto de llorar, a veces me mira desafiante. En ocasiones parece enojada conmigo. No solo me sigue su mirada: me siguen sus emociones. Llego incluso a sentir que estoy a punto de leer su pensamiento.
He investigado un poco sobre la imagen. Parece ser un dibujo realizado por una adolescente antes de cometer suicidio. Creo (quiero creer) que es un autorretrato. Luego fue escaneado y distribuido por la Web. ¿Por qué? ¿Para qué? Durante unos días me mantuve escondido de sus ojos, pero no puedo soportar esa ausencia. La extraño tanto…

