sábado, 8 de septiembre de 2012

CLÁSICOS: EL CUCO

Que viene el Coco, grabado de Goya

Para referirnos al Cuco hace falta una revisión de cómo llegó a surgir este personaje tan ligado a los miedos infantiles, al menos hasta hace un tiempo. En primer lugar, tengamos en cuenta la tradición celta de las cabezas cortadas: se decapitaba a los enemigos vencidos en batalla, pues se consideraba a la cabeza como asiento del alma, y de esta manera el vencedor se veía engrandecido por efecto de poseer tal talismán. De allí deriva la constumbre, habitual en muchas regiones europeas, de vaciar calabazas y nabos, y calar en ellas rostros ceñudos como elementos de protección.
En Portugal, Galicia y otros lugares, además de esta tradición celta, debemos considerar la palabra coco, de uso más bien infantil, que refiere a ciertos frutos y vegetales esferoides. Se configura así una primera relación entre coco y cabeza, de donde va a derivar el concepto del Coco como fantasma con una calabaza hueca en lugar de cabeza. La función de tal construcción se mantiene hasta la actualidad: asustar a los niños que no quieren dormirse amenazándolos con que tal criatura los va a comer si no obedecen.



En Estados Unidos, las habituales Jack-o-Lantern de Halloween (los farolitos de calabaza) derivan de la misma tradición celta por vía britana. Al no existir la referencia a los cocos como frutos, no existe tal fantasma, sino que el trasfondo imaginativo que se asocia a las cabezas cortadas se establece con la historia irlandesa de Jack el Tacaño. Una versión argentina de esta historia la encontramos en "Don Segundo Sombra", de Ricardo Guiraldes, en el relato conocido generalmente como "El herrero Miseria".

Según el etimólogo Corominas, los miembros de la tripulación del almirante portugués Vasco da Gama denominaron coco al fruto que todos conocemos, haciendo referencia a los tres agujeros que presenta, a la manera de una boca y dos ojos configurando el rostro de una cabeza peluda; influenciados evidentemente por la imagen del fantasma infantil. Posteriormente el concepto habría sido introducido en América a través de los territorios conquistados por Portugal y España, y de allí llegó hasta nuestros días. Existen muchas otras hipótesis sobre el origen de este monstruo, que tienen en cuenta las múltiples variantes etimológicas en distintas regiones, aunque generalmente relacionadas a la palabra cabeza. En Argentina y gran parte de Latinoamérica se lo denomina Cuco, aunque en otros países se lo conoce como Coco (España, México), Cuca (Brasil), etc.

La particularidad del Cuco es que, más allá de la imagen portuguesa del fantasma con cabeza de calabaza, no tiene una descripción física determinada, al menos en América Latina. Es por esto que el lugar desde donde el Cuco acecha o aparece, siempre es un lugar oscuro: debajo de la cama, dentro del clóset o armario... El miedo al Cuco se utiliza principalmente para obligar a los niños a irse a dormir a la hora apropiada, y a comer lo que se les sirve, aunque no les guste. También se lo puede invocar de forma general para que los niños realicen las tareas que no les agradan. Lo que asusta del Cuco no es una imagen o característica física, sino el castigo que imparte: se come a los niños desobedientes, o los secuestra de sus casas para llevarlos a un lugar desconocido, del que nunca vuelven.

La forma en que suele operarse la amenaza del Cuco (que es en realidad una amenaza de los padres, extrañamente amalgamada con la tranquilidad que pueden brindar al niño sus voces) es a través de las canciones de cuna o nanas. La más antigua que se conoce es del siglo XVII, y se encuentra en una obra dramática, el Auto de los desposorios de la Virgen de Juan Caxés.

Ea, niña de mis ojos, / duerma y sosiegue, / que a la fe venga el coco / si no se duerme.

La forma más conocida de esta nana es:

Duérmete niño / duérmete ya, / que viene el cuco / y te comerá.

A veces al final se utiliza "te llevará" en lugar de "te comerá", y dependiendo del lugar, quien vendrá es el Cuco, el Coco, etc. Más allá de las nanas que se han conservado, el monstruo parece ser conocido desde mucho tiempo antes.

En algunas regiones se establecen ciertas relaciones de comparación y hasta de identificación entre el Cuco y el diablo, así como también una oposición respecto del ángel de la guarda, que protege a los niños del mal. Pero básicamente se trata del monstruo que encarna un miedo infantil universal, al igual que el Hombre de la Bolsa o Viejo del Saco, y que no excede ese ámbito de influencia.


Les dejo un extracto tomado del artículo "¿Todavia te da miedo el Cuco?" de Alex Díaz Romero:

"Qué habrá sido de su vida, se habrá mudado a otra casa, tendrá un nuevo niño a quien asustar. Hoy me encantaría sentarme con mi Cuco y charlar un poco, contarle unos chistes, preguntarle sobre su vida, si tiene esposa, hijos, tomarnos unas chelas, jugar a las cartas. Hacer las cosas que no pudimos hacer antes, ya sea porque el venia a comerme y yo le tenia miedo. Como nunca pude conocer a mi Cuco quedaré mentalmente con la expectativa de que se me aparecerá una noche en la oscuridad de mi cuarto o en algún apagón. Sé que desde que lo vea lo saludaré, como se saludan los viejos amigos y le preguntare si también tiene un cuco, el Cuco, a lo mejor sea un humano que le da miedo. Quizás el cuco del Cuco si exista, después que le pregunte ¿Señor Cuco y a usted quién le asusta? tal vez me diga con escalofrió y terror: Mi Cuco es Laura Bozo. De verdad Señor Cuco, ahora me toca asustarlo a usted, ¡¡¡que pase la desgraciada !!! "
"Y pensar que le teníamos miedo al Señor Cuco, los niños de este milenio, crecen asustados y con mucho miedo, ya no de monstruos imaginarios, sino de monstruos de carne y hueso, violadores, secuestradores, rateros y marcas, Señor Cuco si estas leyendo estas líneas, por favor cuida mucho a todos los niños que todavía creen en tí, no los dejes solos durante las noches y si alguien entra a hacerles daño, sal por debajo de la cama o del closet y comete al malo."

Coincidiendo con el extracto, considero que en la actualidad el Cuco no satisface las exigencias para las que fue creado, por lo que habría sido suplantado por otros monstruos, más modernos, con rasgos y particularidades bien definidas. Lo que nos habla quizás de una dependencia mayor de la imagen, de la provisión de información, de un adormecimiento de la imaginación. Ya no hay un Cuco para cada niño (antes, al no tener una forma concreta, se construía en forma personal), sino unos cuantos cucos masivos, varios de los cuáles son monstruos no precisamente imaginarios...


Imágenes




 




Videos


El Cuco atrapado con las manos en la masa!


Spot del diario El Comercio con una representacion del Cuco. 
El niño no lo reconoce, ni le tiene miedo...





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Una costumbre muy peculiar y bastante tétrica: El velorio del angelito
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Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Coco_(folclore)
http://en.wikipedia.org/wiki/Cuco
http://caminantesdelaluna.net/blog/?p=69
http://www.soychile.cl/Santiago/Sociedad/2012/09/04/117082/El-cuco-el-legendario-fantasma-que-asusta-a-los-ninos-y-a-Carolina-Urrejola.aspx
http://themaskedlady.blogspot.com.ar/2009/04/las-cabezas-cortadas-de-los-celtas.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Jack-o'-lantern

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